domingo, 27 de marzo de 2011

FORD CAPRI. ORÍGENES Y EVOLUCIÓN

A finales de 1964 Ford América, tras el desbordante éxito del Mustang, lanzado en abril de ese mismo año en Estados Unidos (se llegaron a vender alrededor de 100.000 en los primeros cuatro meses), comienza a desarrollar la idea de un vehículo destinado al mercado europeo, basado en los mismos conceptos: estilo irresistible, una flexibilidad casi infinita en cuanto a opciones y un precio muy bajo. Teniendo la base mecánica y estructural de los Cortina, la primera premisa del departamento de marketing fue sencilla: crear un vehículo "extremadamente bonito". El Capri, ofertado cuatro años después al público británico como "the car you always promised yourself" (en los concesionarios españoles aparecía como "el automóvil que usted siempre ha deseado"), se convertiría así en la versión europea del Mustang americano. Esta comparación fue negada por Ford durante los estudios del proyecto, aunque el propio personal de la compañía frecuentemente se refería al Capri haciendo esa similitud.
La paradoja aparece cuando, al repasar los primeros bocetos de estilo, éstos aparecen codificados como "Colt" (potro), nombre que convertía al futuro vehículo como verdadero "hijo" del Mustang (caballo salvaje). El proyecto Colt seguiría su andadura hasta la finalización del prototipo en octubre de 1967.

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Tras realizar unas urgentes modificaciones finales de carrocería, principalmente en las ventanas de los asientos posteriores (se adoptó la clásica curva en forma de C, ya que con el anterior diseño se consideró que podría causar claustrofobia a sus ocupantes), todo parecía estar definitivamente preparado para el lanzamiento del nuevo Ford Colt, pero una búsqueda de última hora en los registros descubrió que el nombre había sido utilizado ya por Mitsubishi en un modelo lanzado en 1963. Encontrar un nuevo nombre se convirtió en algo prioritario, pero siempre teniendo en cuenta la siguiente premisa: haber sido utilizado antes por Ford en un vehículo deportivo de suficiente relevancia. En noviembre de 1967, retomando el nombre del vehículo que fuera la versión coupé del Classic en 1962, se anuncia definitivamente como "Capri" al nuevo deportivo de Ford. (Siendo fieles a la realidad, y en contra de algunos autores que mantienen la opinión de que el Classic Capri fue el primer vehículo en usar ese nombre, lo cierto es que en 1952 un Lincoln Capri hacía su aparición en el mercado norteamericano simultáneamente con el Cosmopolitan. Treinta y siete años después un deportivo lanzado en 1989 por la división Lincoln-Mercury hizo nuevamente, y hasta el momento, último uso de la denominación).
Aunque la producción comenzara en la planta de Ford en Halewood (Gran Bretaña) en noviembre de 1968, y posteriormente en Colonia (Alemania), no sería hasta el 24 de enero de 1969 cuando el Capri hiciera su presentación por primera vez, simultáneamente en Chipre y en el Salón de Bruselas (lugar éste donde se mantuvo hasta los últimos días cubierto con una gran caja plateada). Ese mismo día la prensa lo calificaba de la siguiente forma: "el coche de sus sueños más salvajes". Un día después, la revista "Autocar" ofrecía prácticamente un monográfico referido al Capri. La tirada se agotó a las pocas horas. Realmente su aspecto exterior era atractivo y poco visto, lo que pronto aglutinó a un alto número de seguidores. Ello, junto a la reiterada comparación con el Mustang, del que, como es sabido, heredó la línea "fastback", lo acabó convirtiendo en otro representante del concepto "ponycar" 2+2 destinado al gran público, al construirse en distintas versiones, desde los tranquilos 1300 a los deportivos RS 2600 de la serie Mk I. De hecho, la clave de su éxito inicial no fue otra que el gran abanico de opciones ofrecidas a los potenciales clientes seguidores de ese segmento automovilístico.
Hasta un total de 98 variantes se podían incluir en el vehículo adquirido (12 acabados de carrocería combinados con 11 motores, aunque algunos no se ofrecían con los modelos estándar). Era la idea empleada en el Mustang desde sus comienzos: versatilidad y simplicidad para acomodar una amplia gama de motores y acabados, partiendo de un modelo base. En el Capri también funcionó. Las características comunes, muy a grandes rasgos, eran las siguientes: carrocería coupé, suspensión delantera McPherson y unas ballestas traseras unidas a un eje rígido (clave del característico comportamiento del Capri en conducción), dirección de cremallera, frenos de disco delanteros y de tambor traseros.

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La primera serie, de 1969 a 1974 (Mk I), montaba una gama de motores que comprendía desde un cuatro cilindros en línea con válvulas en cabeza (tipo Kent) de 1298 c.c. y 61 CV hasta un V6 de 2994 c.c. y 150 CV, que proporcionaba al 3000 GT una velocidad máxima de 190 km/h. El hoy cotizado modelo RS 2600, fabricado en Alemania especialmente para homologación en competición, acabó con motorizaciones de hasta 3.4 litros y 400 CV destinados al Grupo 2 (uno de esos vehículos, perteneciente al equipo oficial CS que corrió varios campeonatos entre los años 71 al 73, aún hoy sigue cosechando éxitos en el Campeonato de España de Clásicos). Sería el RS 3100 (castigado desde su aparición por la crisis del petróleo, la cual le condenaría definitivamente a una efímera vida) el que pusiera fin a esta primera etapa. Aunque no se trata de una denominación oficial, los cambios practicados en septiembre de 1972 en la serie Mk I fueron tan numerosos (151 en total), que se considera a los vehículos que los englobaron como los intermedios entre las dos primeras series, por lo que se les denominó oficiosamente "Mk 1 1/2".
Los Capri II (1974-78), fruto del llamado "Proyecto Diana", nacieron como respuesta a una contradicción. Por un lado se estaba produciendo una caída en las ventas de la anterior serie Mk I, la cual daba claros síntomas de haberse quedado obsoleta. Pero por otro, se acababa de romper la mítica barrera del millón de vehículos fabricados del modelo Capri (un RS 2600 había sido el protagonista del evento en agosto de 1973), algo que no se preveía para un vehículo que se había mantenido en producción simultáneamente en dos cadenas de montaje. Pese a la decisión de continuar con los viejos motores Kent, Pinto y V6 de carburación, y tras realizar unos cambios estéticos muy puntuales, se consigue el mayor acierto de esta nueva serie: el portón trasero, sustituto de la anterior tapa de maletero. En junio del 75, se lanza la serie limitada "John Player Special", basada en la estética del equipo Lotus de Fórmula 1. Pero este intento no consiguió hacer realmente popular al Capri II, en especial ignorado por el público entusiasta de los deportivos. El mérito de la serie II fue el de mantener las ventas del modelo Capri durante cuatro años, y servir de puente entre la serie I y la III. En ese periodo de tiempo, cesa la producción del Capri en Halewood (octubre de 1976), la cual se transfiere en su totalidad a la planta alemana de Colonia (a título de curiosidad, esta determinación fue tomada porque Ford buscaba aumentar la producción del Escort en Gran Bretaña).

Coches clasicos Ford Capri 2.0S
Paralelamente, las ventas del Capri en Estados Unidos fueron descendiendo de forma gradual, donde Ford U.S.A. se apresuraba en promocionar su propio "cultivo": el Mustang. Así, en agosto de 1977 la producción del Capri "Federal" (modelo similar al europeo pero adaptado a la normativa norteamericana en cuanto a seguridad y emisiones de gases) cesó en Colonia. Por ironías del destino, Ford había considerado en un primer momento que el Mustang tenía que ser una opción minoritaria destinada a potenciales (y especiales) clientes europeos que buscaban algo distinto. Pero frente a la presencia casi anecdótica del Mustang en el Viejo Continente durante algunos años, el nombre "Capri" invadió el mercado americano tras su lanzamiento allí, hasta el extremo de ser "reciclado" por la División Mercury de Ford, en 1979, para identificar a un vehículo cuya base era prácticamente igual a ¡un Mustang!. Pero los entusiastas norteamericanos del Capri, según reza textualmente en uno de los libros consultados que existen del modelo, "no olvidarán los 513.449 Capri 'Federales' que encontraron casa en Estados Unidos".
La última serie Capri Mk III (1978-1986) fue el resultado del rápido desarrollo del denominado "Proyecto Carla" (renovación de los Capri II), comenzado en abril de 1977. La prueba está en que en menos de un año, concretamente en marzo del 78, se presentan los nuevos modelos. Aunque en esencia guardaban la misma estética exterior e interior que sus predecesores, iban a aportar un aire renovado al nombre Capri. Además de una clara mejora en el coeficiente aerodinámico, gracias al nuevo faldón delantero integral, se vuelve a la estética de las dobles ópticas frontales, retomadas de las primeras series (desaparecidas en los Capri II) y aumentan de tamaño las tulipas traseras. Los Capri III se vuelven herederos de dos singularidades exteriores de sus predecesores: el denominado "bonnet bulge" (abultamiento del capó) de los Mk I y el "hatchback" (portón trasero) de la serie II. Pero los Mk III añadirán una característica inconfundible al conjunto del vehículo: la "ceja" o "eyebrow", es decir, el efecto que produce el capó al tapar parcialmente la parte superior de los cuatro faros.

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Ford siguió manteniendo durante estos años las motorizaciones 1.6, 2.0 y 3.0, acompañadas de la amplia oferta en cuanto a variedad de acabados. Pero es en marzo de 1981 cuando, en el Salón de Ginebra, es presentado el 2.8i. Representó en cierta medida la "ruptura" con la tradición que el viejo y pesado motor Exxes V6 3.0 había marcado hasta la fecha, y tomó la responsabilidad de ejercer de puente entre una estética propia (carrocería del Ghia 3.0) y una mecánica más acorde con los nuevos tiempos (heredada del Granada 2.8i). Se puede decir mucho más de este modelo, pero bien podría valer como resumen el comentario dado en una publicación especializada francesa acerca de él: "compromiso razón/pasión imbatible". Pese a todo, las ventas ya habían empezado a caer de forma alarmante. Por poner un ejemplo: en 1976 la producción fue de 101.103 vehículos. Diez años más tarde fue de tan sólo 10.710. El modelo nacido en 1969 estaba agotado en su concepto y luchaba por mantenerse en una época que ya no era la suya.
El "canto de cisne" del Capri fue la versión 280 "Brooklands Green", nombre dado a una serie de 1.038 vehículos que se caracterizaron por su pintura verde metalizada, asientos Recaro con tapicería de cuero, llantas de perfil bajo, caja de cambios de 5 velocidades y puesto de conducción situado en el lado derecho. El 19 de diciembre de 1986 un 280 ponía fin en Colonia a la producción del Capri, tras 18 años de historia y un total de 1.922.847 vehículos fabricados. En marzo del 87 se vendería en el Reino Unido el último ejemplar del "automóvil que usted siempre ha deseado". Hoy día, alrededor de 100 clubs que del Capri existen en todo el mundo intentan que ese deseo permanezca.


Artículo publicado en el Número 8 de la Revista Retromóvil Septiembre-Octubre 1998 (pág. 10 y 13).

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